08 julio, 2015

JULIO EN JULIO

Desde afuera del museo había una lona enorme que decía “Exposición permanente” con el fondo una pintura de Julio Galán "Mira, que chistoso, estoy viendo a  Julio a lo lejos y es Julio... es un buen mes para verlo otra vez, déjame ir"

En teoría, llegue ahí por quería palomear lo de Kubrick, pero en realidad, el gancho y anzuelo verdadero fue ir a descubrir que había del Pollo. Para mi sorpresa no fueron muchos (ví mas cuadros de el al mismo tiempo en casa de Uchi y Velia cuando La Infancia).

La obra que aparece en la segunda sala de la segunda planta del museo, lo pinto en 1994 y se llama “Sácate una muela”, y la continuación del título aparece en la parte superior de la obra “Para que tu dolor te duela”. Ay, pinche Julio, siempre tan dramatoide. Que pinches ganas de haberte conocido, caray.

Total, le conté a mi papá que fui a ver a su paisano y me sacó una historia que nunca me había contado. Resulta que cuando estaban bien chiquitos la mamá del Pollo le habló a mi abuelita para invitar a Quique (mi papá) a jugar con su hijo. Mi papá andaba cochino y marrano de estar trepando árboles con sus amigos, pero cuando le dijeron de la invitación, nada mas se lavó tantito la cara y manos y se fue con ese niño rico,  tímido, afeminado y misterioso.

Cuando entró a su casa, el Julio ya tenía un montón de hojas, colores y lápices para pintar. A mi papá le encantó el plan porque en ese entonces estaba obsesionado con dibujar aviones y caballos, así que poder explayarse con tanto material de alto pedorraje lo hizo pasar una tarde bien divertida, por lo mejor es que no tenia que estar platicando ni quedando bien ni sacando temas de conversación que a lo mejor iban a estar incomodos. Segun me platica, nada mas se sentaron y cada quien se puso a rayar, tanteando cada uno el dibujo del otro. Me dijo que el Pollo nada mas pintaba “monitas como las que siguió pintando toda su vida, con esos ojos adormilados que tienen todos los Romo”. Volteaba derrepente a ver los avionsitos simétricos y minuciosamente trazados de mi papá, pero el no quería saber nada de esas cosas. Muñecas, niñas, monitas... eso esa su pintar siempre, desde siempre.

Se que mi papá tiene mas historias como esta porque también me ha contado que jugaban en la liana de su casa y en el arroyo que pasa por su jardín, pero hasta ahorita nada mas ha compartido dos que tres cosas de sus recuerdos infantiloides donde aparece Julio.

Me fascina poder descubrir historias de un pintor que admiro mucho en los recuerdos de mi papá. Bien padre, bien bonito.

Y aquí dejo ese cuadro que desde Constitución cuando ví la lona de la permanente del Marco dije “no mamessssss.. ese es de Julio”

Julio Galán, 1994
"Sácate una muela"

Nota:
Julio se va carcajear de la risa cuando sepa que me gustó El Hombre desde el principio porque le gustaba el.  "Que cosas", diría Uchi.

Nota 2:
Describir a un niño como "niño rico" = ultrapobre


1 comentario:

  1. Pues no me vas a creer pero hace muchos muchos años por allá del 2005/06 tuve un restaurante de cocina mediterránea en el barrio antiguo el local era propiedad de Gonzalo Salazar personaje coleccionista de mtt que curiosamente era el mejor amigo de julio galán, ellos dos cada martes comían en mi restaurante religiosamente y tuve la dicha de tener uno de sus cuadros en mis paredes y además, volverme su amigo

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